Esta experiencia puede ser resultado de tu decisión o de otros que ya decidieron por vos.
En varias ocasiones he tenido coachees que llegan a la sesión con esta frase: “Quiero dejar la relación de dependencia pero no me animo, no sé si es la decisión correcta”.
Y en otros casos – como los que personalmente he vivenciado – esta circunstancia no es fruto de una decisión personal, sino resultado de desvinculaciones, reestructuraciones o fusiones.
Hoy las transiciones laborales deberían ser tomadas como un eslabón natural de nuestra trayectoria profesional.
Si estás pensando en dar un giro profesional, primero hay que hacer un stop y “parar la pelota”.
Cuanto más específicos sean tus objetivos, con mayor precisión podrás ejecutar tu plan de acción, para convertir tu talento en prosperidad, bienestar y realización integral.
